miércoles, 4 de diciembre de 2019

El Parque Natural de Redes: Del Otoño al Invierno

El Parque Natural de Redes: Del Otoño al Invierno es un post de Ignacio en Crónicas de una cámara.

Parque Natural de Redes, 4-8 Noviembre de 2019

Fui a encontrarme con el otoño y me volví con el invierno. En esta frontera abrupta, de apenas tres días, el Parque Natural de Redes cambió de color y forma. El bosque que a mi llegada aún vestía de chillones amarillos, ocres y naranjas, se fue suavizando poco a poco, desaturándose bajo la fina capa de copos helados hacia tonos pastel, para acabar completamente cubierto de blanco, los rasgos afilados de las montañas suavizados por el manto de nieve. Qué maravilla y que afortunado, pensé al marcharme. Si hubiera llegado un día antes no habría visto la conquista albina y si lo hubiera hecho un día después, me habría perdido el ultimo estertor del Otoño y probablemente habría sido más difícil salir de ese valle, cuyos caminos y carreteras iban desapareciendo bajo la continua cellisca.

Desconocía por completo el Parque Natural de Redes. La primera noticia que tuve de su existencia fue hace apenas unos meses, cuando algunos de los asturianos que seguían mi pateada por Picos de Europa me hablaron de él sin que eso hiciera vibrar a ninguna de las cajitas de mi memoria. Definitivamente no lo había escuchado nunca. Unos semanas después, una vez vuelto de ese reducto del Edén, se me puso en conocimiento que el propio parte era el protagonista de un documental llamado “100 días de Soledad”, y que si bien el documental en si mismo me dejó bastante indiferente, la majestuosidad de sus imágenes aéreas no tenía discusión.

Porque este parque situado en la parte sur de Asturias, limítrofe con León, abarca unos modestos y nada desdeñables 377 kilómetros cuadrados (Picos de Europa tiene 646) repartidos en dos municipios: Sobrescobio y Caso. Sospechaba que por situación, altura (no supera los 2000 metros) y por estar rodeados de hayedos y bosques de robles y castaños, merecería una visita durante el Otoño, para ver si hacía honor a los piropos que recibía. Eso si, mi ojo clínico no podía haber elegido mejor la fecha. Al mismo tiempo que se anunciaba un tremendo temporal por el norte de España salía de Madrid hacia Asturias, pensando que si la nieve no me impedía llegar me iban a tocar unos día de chimenea y libros. El plan B, convendrán, tampoco estaba del todo mal.

El taxi 4×4 subía desde Bezanes por una estrecha carretera, adentrándose a través de la frondosidad de bosques en más y más valles. A lo largo de los 30 minutos y 10 kilómetros que lo separaban de la Vega de Brañagallones, la niebla y la lluvia no dejaron ver la grandeza del paisaje y solo dejaron intuir retazos de bosques anaranjados en breves ocasiones. Me valía. El boceto de la realidad prometía. Solo había que tener la paciencia suficiente para que el sol encontrara el camino en el laberinto plomizo de las nubes.

El acceso a la Vega de Brañagallones y por lo tanto a su refugio está restringido a vehículos, así que para acceder solo se puede hacerlo en el taxi 4×4, a pie, en bicicleta. No me queda más que apoyar esta decisión, llegar a la Vega y no verla inundada por coches o destrozada su inmaculada belleza con un parking le confiere a la zona un aura de cierta magia. Ahí están las montañas invitándote a descubrirlas, todas para ti, parecen decirte, si tienes el valor y el arrojo suficiente para comenzar a caminar. Esfuérzate, que merecerá la pena, prometen.

Brañagallones es uno de los puntos más importantes de todo el parque, no solo por su sensación (ficticia) de estar en el fin del mundo, sin cobertura móvil ni wifi, sino porque además la propia zona está llena de rutas que permiten al viajero unos cuantos días de inagotable descubrimientos. Tanto fue así que mi plan inicial de moverme a distintos puntos del parque se vio seriamente alterado y al final todos mis días en Redes los gasté allí, fascinado por el entorno y recuperando las fuerzas y el calor víctimas de la lluvia y el mal tiempo junto al fuego y con buenas comidas.

Porque tal y como vaticinaban los pronósticos, el tiempo no respetó casi nada y sin embargo, a pesar de llegar día tras día calado al refugio y teniendo que cancelar algunos trayectos de los trekkings por mal tiempo, no cambiaría ni un ápice mi experiencia por allí. Ya lo decían desde el refugio, no puedes pretender venir a la montaña en Asturias y que no te llueva. Solo queda acogerse a la máxima universal popularizada por los países del Norte. No hay mal tiempo, solo ropa inadecuada.


Según el diccionario toponímico de la montaña asturiana, Brañagallones sería una palabra compuesta formada por Braña, lugar de veraneo para vaqueros y vaqueras y gallones, o el gallo de los montes, es decir el urogallo. En honor de la verdad no ví ninguno, supongo que estarían resguardándose de la lluvia tanto como yo, pero en cambio sí decenas de rebecos, que a lo largo de los días dejarían su rastro sobre la nieve virgen. Dicen los locales que se pueden avistar lobos y que los más afortunados (pocos) han podido ver osos, que si bien hacen de ser esquivos su modo de vida, se pueden encontrar sus rastros en árboles y huellas.

El refugio de Brañagallones, originalmente creado para cazadores y transformado en un hotel que nunca llegó a funcionar fue reconvertido en lo que es hoy en 2016, un refugio de montaña para que todo el mundo pueda disfrutar del entorno. Sus habitaciones de 4, 5 y 6 plazas (en literas) alcanzan un máximo de 39 huéspedes, así que si vais en fines de semana, verano o fechas complicadas os recomiendo que reservéis. Si tenéis el lujo de poder ir entre semana como fui yo, es probable que lo prácticamente para vosotros.

Fue por tanto, este refugio, mi centro de operaciones durante casi 5 días (incluyendo el día de llegada y el de vuelta). Os dejo un mapa con las ruta que hice, incluyendo las partes que no puede completar porque el tiempo me lo impidió. Me quedan por tanto unas cuantas excusas para regresar a Redes, y las pienso emplear todas.

Las rutas principales y por lo tanto las que os cuento aquí están marcadas como PR (Pequeño Recorrido) con líneas de pintura blancas y amarillas. La señalización es bastante buena pero el penúltimo día (en el recorrido por la Xerra Les Príes) con la nieve cubriendo gran parte de los recorrido tuve muchas dificultades para encontrar el camino y me perdí no pocas veces.

DÍA 1: LLEGADA A BRAÑAGALLONES.

A pesar de que hasta media tarde no llegué a Brañagallones, lo cierto es que las últimas horas de la tarde el sol dio algún que otro respiro, intercalado con chaparrones, que me valió para calarme y dar un paseo hasta Valdebezón. Apenas un par de kilómetros de montañas ocres doradas al atardecer, que solo hizo que aumentarme las ganas de empezar a patear.

DÍA 2: BRAÑAGALLONES – LAGO UBALES – BRAÑAGALLONES.

Ida y Vuelta: 20 km. Desnivel acumulado: 1200 metros.

Quizás una de las rutas más bonitas que pueden hacerse en el Otoño. El camino discurre por el propio bosque de Redes, un hayedo espectacular que le da el nombre a todo el Parque. Caminé a paso de tortuga, a pesar de que el tiempo no respetaba todo lo que debiera, admirando los árboles, las formas, los colores. De vez en cuando el viento soplaba con fuerza, llevándose en ese soplido centenares de hojas con él.

(Paseando por el bosque de Hayas de Redes, que da nombre al Parque)

Decían los del refugio, que el mal tiempo le había arrebatado días al Otoño y que las lluvias se habían llevado con ellas el esplendor de días anteriores. Supongo que tendrían razón, pero a mis ojos y sin la molestia de la comparación, el bosque mantenía la belleza esperada. El recorrido se adentraba más y más en la montaña, zigzageando hasta encontrarse con la majada de Mericueria. Después de caminar por el pequeños caminos entre la frondosidad llegar al espacio abierto de Mericueria y darse de bruces con los macizos y los picos de Cascayón, los Fornos y la Peña’l Vientu fue una visión impresionante.

(La majada de Mericueria)

Por aquel entonces el tiempo ya no daba muestras de mejorar, y la lluvia aunque floja, era insistente, constante y empezaba a acumularse en los tejidos. Sin embargo nada de eso ensombreció ni ánimo de hobbit y continué subiendo con la intención de llegar al Llagu Ubales, el lago más alto de toda la cordillera Cantábrica. El tiempo siguió evolucionando hacia un clima más del gusto de los orcos y los vientos acabaron rompiendo el paraguas que me quitaba gran parte del agua que me caía encima. Poco después empezó a nevar.

El plan original de hacer de la ruta algo circular, se venía abajo. Para completarlo habría que elevarse hasta poder bordear los Fornos y la Peña del viento por su parte posterior, pero el tiempo ya estaba imposible y los picos sumergidos en niebla. No siendo seguro opté por cancelar. Soporté como pude, con el estoicismo del que se puede presumir si caminas solo y sin que nadie te vea, hasta que alcancé el borde el Lago. Bandera plantada, no hay más que hacer aquí. Nos batimos en retirada, mi sargento. Algo más cerca de lo aconsejable comenzaron a sonar truenos y yo emprendía la media vuelta por el mismo camino que había llevado.

(El Llagu Ubales – el más alto de toda la cordillera Cantábrica)

Para cuando quise llegar al hotel, ya no podía absorber más agua y se me podían estrujar hasta los huesos antes de ponerme a secar. Lo bueno de tener un refugio es que siempre te espera una ducha de agua caliente, la chimenea, una copita de whisky, papel de periódico para las botas y un tendedero para lo que queda de ti. La anegada vuelta había acabado con mis fuerzas, pero obviando mi casi completa conversión a tritón y con la perspectiva de recordarlo tras unas semanas, he de confesar que el recorrido fue bien bonito.

Ahora solo quedaba esperar y ver si el día siguiente amenazaba con lluvias torrenciales o si por el contrario, habría una ventana de tiempo que me diera los ánimos para animarme por otra zona. Por ganas no sería.

DÍA 3: BRAÑAGALLONES – CANTU L’OSU – BRAÑAGALLONES.

Ida y Vuelta: 4 km. Desnivel acumulado 1100 metros.

No hubo amanecer para los hombres. La niebla cubría los picos ya nevados después de la noche gélida y la lluvia caía sin ánimos de cansarse. Aún así, el tiempo se aventuraba a predecir una ventana de no lluvia a media mañana, así que me entregue en cuerpo y alma al desayuno con calma, paciencia y un ojo puesto en la ventana. Contra el pronóstico de los más escépticos el tiempo mejoró, lo suficiente para animarme a salir e intentar atravesar el bosque que llevaba a Ranéu y desde ahí completar la subida hasta el Canto L’Osu, uno de los picos más conocidos de la zona.

Las lluvias de los días anteriores habían hecho del camino un río con sus cascaditas, pero afortunadamente el tiempo mejoraba cada vez más y una vez metido en el bosque propiamente dicho, el sol se asomó por primera vez trayendo consigo no solo unos graditos de más que no podían sentar mal a nadie, sino también una preciosa luz con la que iluminar los colores del bosque. En plena efusión personal por tanta belleza, dándome a la fotografía indiscriminada y empezando a caminar yo sobre una nieve que tapaba las señales pintadas sobre rocas en el suelo pasó lo que tenía que pasar. Me perdí.

Fue una de esas perdidas no completas, porque solo había sido un desvío en el camino y el pico se veía perfectamente, pero mi intención de alcanzarlo por la noble y sutil técnica del atroche se vio truncada al encontrarme con un densísimo bosque de escobas. El pico se veía, y se podría llegar en línea recta, pero si alguna vez habéis intentado caminar por escobas con nieve sabréis que es tarea harta difícil.

Asumiendo la derrota por segundo día consecutivo, me di la vuelta. Había que reencontrar el camino, al menos uno que no implicara convertirme en Juggernaut para atravesar la densa maleza. Dado que llevaba el GPS conmigo pude recuperar el camino con facilidad, volviendo sobre mis pasos hasta llegar a la última indicación que había visto y desde allí investigar y otear las cercanías hasta encontrar el siguiente punto marcado. Para cuando lo hice había perdido un tiempo precioso de mi querida ventana de buen tiempo.

(La subida hasta el Cantu L’Osu y si os fijáis se ve un poco la marca blanca y amarilla del PR)

Alcancé Ranéu, ya cubierto en su totalidad por nieve y desde ahí me lancé casi por intuición a por el pico. A falta de camino, esquivado ya el bosque de escobas ya solo quedaba delante de mi una subida por un campo a través, que si bien implicaba ir rompiendo unos 20 – 30 centímetros de nieve virgen al final me llevaron a alcanzar la cumbre y disfrutar las vistas durante un tiempo aproximado de 2 minutos antes de que la niebla galopara ladera arriba y nos arropara sin haberlo pedido.

(La vista desde el Cantu L’Osu hacia el otro lado del valle. Al fondo puede verse la localidad de Tarna)

Por los pelos, pero podría considerar que la prueba como sido superada. Ahora solo quedaba seguir el rastro de huellas en la nieve y volver al camino y al refugio. El parque me había regalado momentos gloriosos, pero lo había cerrado con un “por hoy ya has tenido bastante” y yo obediente le hice caso. Mi intención de haber completado el recorrido por la Xerra Les Príes habría de esperar. ¿Quizás al día siguiente podría tener una nueva oportunidad?


DÍA 4: BRAÑAGALLONES – XERRA LES PRÍES – BRAÑAGALLONES.

Ruta Circular: 11 km. Desnivel acumulado 1500 m.

Cuando el refugio despertó la nieve había bajado aún mas y regalaba una imagen sorprendente. Los arboles otoñales, aun cargados de hojas, se habían apagado bajo una capa blanca que había transformado el fulgurante bosque en una versión más suave, menos intensa, más melancólica. No he vivido a menudo que las primeras nevadas caigan sobre los árboles aún con hojas, pero sin lugar a dudas era un bello regalo del parque ante mi constancia y mi falta de desánimo.

El tiempo parecía que podría respetar, así que sería el momento de intentar hacer el camino que el día anterior no habría podido. Llegar hasta Ranéu y desde allí atravesar las crestas de la Xerra les Príes para poder bajar hasta el Collau Puercu y retomar el camino que habría de llevarme a Valdebezón y por lo tanto de vuelta hasta el Refugio. Bien. Tal y como cabría esperarse era más fácil decirlo que hacerlo.

Como ya conocía el camino del día anterior, la subida hasta Ranéu transcurrió esta vez sin perderme (yuju), con la sorpresa de redescubrir el mismo paisaje del día anterior nevado y nevando, para sorpresa de la orientación que le constaba relacionar lo conocido con su nuevo disfraz. A partir de aquí, el tiempo dio tregua, se abrieron los cielos y la Vega y el entorno del parque aparecieron en todo su gloria, brillando el manto blanco, reflejando el sol algunos picos y sintiéndose diminuto en la lejanía el refugio de Brañagallones.

Después la cosa se complicó.

El recorrido en teoría no debía ser demasiado complejo, pero la teoría chocó con la cruda realidad. El camino había desaparecido y lo que quedaba era un mar de nieve entre rocas. Qué sería de la vida sin diversiones. Comencé la lenta ascensión en búsqueda de las marcas blancas y amarillas que pudieran asegurarme que seguía en camino correcto. Tuve que volver sobre mis pasos unas cuantas veces, tuve que hacer troche en otras tantas y tuve que confiar en mi vista de halcón para descubrir algunas de las marcas en la lejanía que afirmaran que seguía caminando por algo parecido a un camino. No era tal. Era saltar de roca en roca, era caminar por nieve con la confianza de que se podría alcanzar el siguiente punto, de alguna manera, con paciencia y con parte de la mente siempre puesta en el tiempo.

¿Por aquí debería haber un camino… pero hasta donde eres capaz de seguirlo?

(Al fondo el Cantu L’Osu, y por aquí de alguna manera el camino. Busquen las marcas blancas y amarillas)

Después de todo, la poca experiencia en Redes ya me había advertido que el cielo se podía cerrar a la velocidad del relámpago y bien alcanzaba el collado que me habría de llevar hasta el Collau Puerco o tendría que desandar lo andando y con la ayuda del GPS hacer el camino inverso cual cabra montesa. No estaba por la labor, pero si las condiciones se complicaban mucho no tendría más remedio.

Según aumentaba la ascensión aumentaba el frío, aumentaban los vientos helados y a la nieve había que recibirla a punterazos de bota para ir haciendo camino. Tal y como auguraban las apuestas al llegar a la parte de arriba, el cielo se cubrió, el viento comenzó a arrastrar balas de nieve que se clavaban en el cuerpo sin importar la cantidad de capas que llevara, el frío se colaba por todas partes y la nieve alcanzaba en algunas partes el medio metro de espesor sin problema. Solo faltaba la niebla a la fiesta y no se hizo esperar. La niebla llegó. Y el camino y los posibles puntos de orientación desaparecieron.

Solo quedaba como punto de referencia el lugar por donde había aparecido el collado en la lejanía por última vez. Era la hora de atajar por lo sano e intentar llegar como pudiera hasta allí y desde ese punto intentar retomar el camino. Si no lo lograba o no era el collado esperado, la única opción sería bajar valle abajo hasta encontrarme con alguna población y desde allí conseguir vehículo que me pudiera llevar de vuelta a Brañagallones.

No es sencillo caminar sin camino y con ventisca, pero lo hice bastante bien y mi sentido de orientación respondió con una inusitada precisión. Llegué al collado y resultó ser el que debía ser, recuperé el camino y comencé la bajada entre nieve y barro. El bosque ya se había dejado de medias tintas y las ramas ya lucían su buena y bonita capa de nieve. Entonces y por última vez salió el sol.

(Bajando desde por allí detrás… no se muy bien como. Aquí encontrando esta piedra que me devolvía al camino)


Fueron apenas 10 minutos. 10 minutos para disfrutar de la cima de los picos, donde destacaba imponente la Peña’l Vientu. Sus 2000 metros de altura resistían con aplomo los envites de las inclemencias. Fue su manera de despedirse. Terminados los 10 minutos de tregua el cielo se cerró del todo y comenzó a nevar salvajemente, como si tuviera prisa por terminar. Afortunadamente ya había alcanzado Valdebezón el camino era conocido y no daba opción a perdida, así que solo quedaba regresar al refugio y no acabar como un muñeco de nieve viviente. Qué maravilla.

(La Peña’l Vientu: hola… 

… y adiós)

DÍA 5: BRAÑAGALLONES – VALDEBEZÓN – BRAÑAGALLONES – BEZANES.

Distancia 14 km. Desnivel acumulado 700 metros negativos.

No había dejado de nevar en toda la noche y caer de los copos sonaba con suavidad contra el cristal abuhardillado de la habitación. Cuando desperté y levanté la ventana para asomarme no pude por menos que maravillarme. La metamorfosis al invierno se había completado y yo no podía ser más feliz. El manto cubría allí donde alcanzaba la vista y yo no podía aguantarme las ganas de pisar esa nieve.

Tanta fue mi devoción, que decidí volver a Valdebezón a ver el puente y la cascada que había multiplicado su caudal en apenas cuatro días, a recorrer el mismo paisaje de nuevo. Lo mismo, pero completamente diferente. Regalazo.

Y llevado por la euforia decidí que ahora bajaría andando hasta Bezanes. No quería despedirme todavía de este paisaje que probablemente estaba disfrutando yo solo. Había subido con dos mochilas al refugio, aunque los trekks los hacía con media, pero para bajar decidí avisar al taxi tan solo para que se llevará la mochila grande mientras yo caminaba los últimos 10 kilómetros.

Como cabría esperar, venirse arriba tiene estas cosas. Al parque no pareció impresionarle mi efusividad y me recompensó con nieve y lluvia hasta que no quedó parte de mi que no estuviera totalmente calada. Afortunadamente el descenso era sencillo, es tan solo una cuestión de tiempo y de permitir que la lluvia te atice durante tres horas sin descanso. No era una manera prestigiosa de despedirse de Redes, pero sinceramente no había nada que pudiera quitarme la sonrisa.

(Vuelta a Bezanes. Nótese como ya no había nada seco con lo que poder secar la lente de la cámara) 

Además una vez abajo, ya en el coche reconvertido en tendedero, cambiado a ropa seca llegaba el momento del epílogo. Acercarme a un restaurante y darme al queso y la fabada. Sin contemplación ninguna.

Ese final sí que fue memorable.

(Os dejo aquí esta panorámica de la zona y a continuación marcadas, más o menos las rutas de estos días)

INFORMACIÓN ÚTIL:

Recopilo aquí en esta especie de apéndice, algunos consejos que pueden seros de utilidad si queréis pasar a conocer este Parque Natural tan maravilloso, o al menos la parte de Brañagallones que es la que yo pude visitar.

– Recordad que no se puede subir el coche hasta el refugio de Brañagallones. Podéis dejar vuestro coche en el aparcamiento público y gratuito de Bezanes y desde allí llamar para pedir un taxi 4×4 que os suba hasta el refugio. El taxi suele costar unos 30 euros entre las personas que vayáis a subir. El teléfono del taxista es el: 689 89 30 51 (Rafa)

– Si queréis alojaros en el refugio es recomendable reservar, especialmente si tenéis intención de cenar para que puedan calcular para cuánta gente cocinar. Toda la información y reserva se puede y se deber hacer por su página web. El alojamiento en media pensión para alguien no federado tiene un precio de 35 euros. El refugio dispone de mantas, pero debéis llevar como mínimo un saco sábana. También es recomendable llevar toalla.

– A pesar de que las rutas están muy bien señalizadas, en situaciones de mal tiempo como con mucha nieve, os recomiendo que os llevéis un GPS por que es un comodín por si tenéis que volver por el mismo camino. Yo desde mi ruta por Picos de Europa llevo este modelo. Lamentablemente no he encontrado tracks de las rutas por la zona y dado que yo me perdí bastante y que en muchas zonas tuve que hacer campo a través, no creo que fuera buena idea que dejara mis recorridos por aquí. De cualquier manera hay muchas rutas por caminos que son muy sencillas de hacer. Y si vais con buen tiempo, no tendréis pérdida alguna.

– La ciudad más importante de todo el Parque es Campo de Oso, allí tendréis un centro de interpretación donde os pueden dar muchísima información de rutas, no solo del entorno de Brañagallones sino también del resto de zonas.

– Si queréis conocer el parque en su totalidad y tenéis curiosidad de mirar rutas con antelación yo me hice con dos libros de rutas. El primero “Parque natural de Redes: 25 rutas a pie” esta muy bien para plantearos todas las zonas del Parque. El segundo más centrado en la zona de Brañagallones donde me quede finalmente, se llama “Rutas alrededor de Brañagallones” y se puede encontrar en la librería Desnivel.

– Si no estáis por la labor de pasar frío y penurias y queréis ver algunas imágenes del parque que os dejen sin aliento no dejéis de ver el documental “100 días de Soledad”. Actualmente sé que está en Netflix, pero desconozco si está en el resto de plataformas. Por cierto que su banda sonara es espléndida también y la podéis escuchar en Spotify.

Espero que la información os resulte útil o que al menos el post os haya ayudado a descubrir este lugar si como yo lo desconocíais por completo. ¡Nos vemos por las montañas! 

PD. Ah! y si alguien se aburre, puede buscar a ver cuantas fotos están hechas desde el mismo sitio solo que en diferentes días. El cambio es alucinante!!

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lunes, 25 de noviembre de 2019

Capacitación en gestión, segregación y disposición final de residuos sólidos

“En TOUR IN PERU ponemos en práctica nuestro compromiso con el medio ambiente”

El viernes 15 de noviembre en las instalaciones de la AATC, una vez más en TOUR IN PERU organizó una excelente capacitación en “Gestión, segregación y disposición final de residuos sólidos” la cual estuvo dirigida a los partners, empresas aliadas, porteadores, cocineros, arrieros, conductores, líderes de emprendimientos en Turismo Rural Comunitario – TRC, guías de turismo y colaboradores de oficina.

Para la primera parte, contamos con la participación de TURISMO CUIDA y RECUSCO, encabezado por el Ing. Sebastian Larroumets, quien compartió su experiencia y conocimientos sobre el proyecto RECUSCO, la labor que se viene realizando en la región, así mismo nos instó a ser más conscientes respecto a las alarmantes cifras en relación al consumismo innecesario, la generación de basura, segregación y generación de residuos sólidos; así como también se tocó temas relacionados a la economía circular, la disposición final de residuos sólidos, entre otros temas medioambientales.

Para la segunda parte, contamos con la participación de la Lic. Isabel Quispe del SERNANP quien se encargó del tema “Concientización de la Problemática en la Red de Caminos Inka y circuitos de aventura.” Luego continuamos con la participación de la Blga. Karin Junet Nuñez Villa del SERNANP quien se encargó del tema “Gestión de Residuos Sólidos en la Red de Caminos Inca y circuitos de aventura”.

Ambas especialistas compartieron sus conocimientos, experiencias y recomendaciones. Grato es saber que según los datos estadísticos presentados, se evidencia una gran mejora en la gestión del camino inka que ahora está siguiendo un proceso de certificación como destino sostenible.

Continuando con la capacitación, formamos 02 grupos “Los Yuyos” y “Pachamama,” fue un éxito total; para internalizar todo lo compartido por los capacitadores, hicimos un resumen y una representación teatral con todo lo aprendido sobre la gestión de residuos, buenas prácticas ambientales y demás en esta jornada.

Más tarde tuvimos el cierre del evento a cargo de nuestro CEO, Lic. Benjamin Salizar, quien nos dio a conocer los avances de la empresa TOUR IN PERU, la proyección de la misma, el nuevo enfoque orientado a consolidar sus procesos y compromisos medioambientales y de responsabilidad social empresarial, entre otros.

Estamos seguros que a través de este tipo de capacitaciones, nos colocamos como una de las empresas líderes en el sector, que ofrece calidad total a sus clientes; cada uno de los integrantes del equipo de TOUR IN PERU, entendemos que optimizar nuestros conocimientos nos hace mejores colaboradores. ¡Esperamos con ansias el siguiente evento!

¿Cómo participar en este tipo de campañas?

¡Nuestra empresa cuenta con un compromiso medio ambiental, por ello, seguimos contribuyendo a este tipo de actividades con el ejemplo; participamos de manera activa en las campañas de limpieza y mantenimiento del Camino Inca con el SERNANP, de las campañas de limpieza mensuales en el sector Tika Tika en Cusco, plantamos un árbol por cliente apoyando al programa “You buy, we plant” de Pachamama Raymi, entre otros proyectos de responsabilidad social empresarial!


¡Si deseas ser parte del cambio, contrata a operadores comprometidos con la sostenibilidad, contrata a empresas formales, te invitamos a participar de este y otros tipos de actividades, se parte del escuadrón de la ecología de TOUR IN PERU, contáctate con nosotros!

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jueves, 21 de noviembre de 2019

V Campaña de Limpieza Sector Tica Tica – Cusco – Perú

“Pensemos en nuestras futuras generaciones, por un mundo mejor¨

El sábado 26 de octubre del presente año se llevó a cabo la 5ta Campaña de Limpieza del sector de Tica Tica, ubicado a las salida norte de la ciudad del Cusco, dicha campaña fue liderada por el gremio de la Asociación de Agencias de Turismo de Cusco (AATC) y la Organización de Gestión de Destinos de Cusco (OGD) y con el apoyo de la Municipalidad Provincial del Cusco.

Para esta oportunidad se tuvo la participación activa de los padres de familia de la I.E. El Niño Divino 1199 de TiKa TiKa, personal de las diversas empresas de turismo asociadas a la AATC y por supuesto, el personal de nuestra empresa, TOUR IN PERU. Todos sumamos esfuerzos por una sola causa, la V Campaña de Limpieza en el Sector de Tika Tika.

Quedamos sorprendidos al evidenciar gran cantidad de desechos que se encontraba en la zona; sin embargo, grato fue el final de la campaña ya que obtuvimos muy buenos resultados. Se pudo recolectar cerca de 2200 Kg. de residuos de basura de todo tipo.

Las cifras son bastante alarmantes, por esta razón, las empresas gestoras ecológicas y comprometidas con un turismo responsable en Cusco, continuamos con la tarea de ayudar a concientizar y apoyar a los pobladores de este sector a través de las campañas de limpieza, capacitaciones a las instituciones educativas, el establecimiento de alianzas estratégicas con diversas instituciones y la misma población del sector en mención.

El equipo de TOUR IN PERU, siempre comprometido en este tipo de campañas, una vez más se puso la camiseta en favor de la ecología y el turismo responsable; por ello, desde aquí felicitamos a nuestros colaboradores, a los colaboradores de las diversas empresas, a los pobladores e instituciones que fueron parte de este gran gesto hacia nuestra “Pachamama.”

¿Cómo participar en este tipo de campañas?

¡Nuestra empresa cuenta con un compromiso medio ambiental, por ello, seguimos contribuyendo a este tipo de actividades con el ejemplo; participamos de manera activa en las campañas de limpieza y mantenimiento del Camino Inca con el SERNANP, de las campañas de limpieza mensuales en el sector Tika Tika en Cusco, plantamos un árbol por cliente apoyando al programa “You buy, we plant” de Pachamama Raymi, entre otros proyectos de responsabilidad social empresarial!


¡Si deseas ser parte del cambio, contrata a operadores comprometidos con la sostenibilidad, contrata a empresas formales, te invitamos a participar de este y otros tipos de actividades, se parte del escuadrón de la ecología de TOUR IN PERU, contáctate con nosotros!

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viernes, 8 de noviembre de 2019

Como preparar un viaje a Kirguistán: Consejos y Ruta

Como preparar un viaje a Kirguistán: Consejos y Ruta es un post de Ignacio en Crónicas de una cámara.

Para todos los amantes de la naturaleza es general y de la montaña en particular, Kirguistán es un país fascinante muy agradecido al ser descubierto a pie (y a veces a caballo), lleno de las más variadas rutas y con un sabor aún muy puro de aventura donde el turismo existe, pero es bastante reducido comparado con otros países. Aunque hay ciertos puntos en los que puede haber cierta sensación de masificación (como el Trek de Ala Kol) lo cierto es que durante en el resto de las rutas que hice caminé la mayor parte del tiempo prácticamente solo. Y vaya si caminé. Caminé por inmensos valles, paseé por glaciares, vi picos de mas de siete mil metros, recorrí lagunas a más de 3000 metros de altura, hice travesías, pero también rutas de un solo día. Ciertamente Kirguistán fue un destino fascinante y dado que no había excesiva información al respeto, aquí os dejo mi propia guía de viajes, con consejos y la ruta que yo hice por si os estáis planteando viajar a este país.

Cuando ir:

La altura media del país (2.750 metros) limita la temporada turística, a menos que estes interesado en esquiar, a los meses de Julio y Agosto. Se podría adelantar a Junio y extender a Septiembre, pero es bastante probable que el frío te haga encontrarte con nieves. Yo estuve viajando durante el mes de Agosto y en la última semana ya me cayó una buena nevada en la zona de Ala Kol.

Como llegar:

Biskek es la capital de Kirguistán y como tal es el principal punto de llegada para vuelos internacionales (aunque también hay algunos que vuelan a la ciudad de Osh). Algunas de las compañías que vuelan hasta allí son Turkish Airlines o Fly Pegasus (la low cost turca) vía Estambul, o Aeroflot vía Moscú.

Mi vuelo de ida fue con Fly Pegasus (llegué bien a pesar de los asientos incómodos, de tener que pagar extra por comida o bebida y de no tener servicio de entretenimiento a bordo) mientras que la vuelta la hice con Turkish Airlines con quien estuve durante un tiempo en overbooking. Así que final uno no sabe qué es mejor. Ojo que Fly Pegasus hace escala su escala en Estambul en el aeropuerto Internacional de Sabiha Gökçen en lugar de clásico en el aeropuerto Internacional de Estambul, lo digo por si tenéis una escala larga o si compráis los vuelos por separado con compañías distintas.

Visado:

Los ciudadanos de la EU tienen directamente y sin necesidad de trámite un visado de 2 meses (60 días) al llegar al aeropuerto. El resto debería comprobar su situación.

Móvil e Internet:

Una vez en aeropuerto de Biskek (que realmente es un aeropuerto bastantes modesto) puedes contratar tu servicio móvil de Internet antes de abandonarlo en un mostrador de Megacom. El proceso es tremendamente sencillo y puedes obtener una SIM con 4G y 100Gbs (sí, cien) por 600 soms (algo menos de 8 euros). Si prefieres contratarlo una vez en la ciudad hay infinidad de puestos de compañías móviles siendo las más importantes la ya mencionada Megacom y Beeline. Es importante reseñar que durante los treks en raras ocasiones hay cobertura móvil de ninguna compañía, pero para el resto del tiempo funcionan perfectamente.

Dinero y cambio:

Kirguistán es un país que funciona principalmente con dinero en efectivo. A día de hoy el cambio aproximado es de 77,7 soms por cada Euro. Hay cajeros automáticos en las principales de ciudades y también hay multitud de puestos de cambistas con cambios algo dispares, asi que merece la pena dar una vuelta para ver quién nos ofrece el mejor cambio. En Biskek hay decenas por toda la ciudad y en Osh a pesar de encontrarlos también en todas las zonas se pueden encontrar muchos concentrados junto a la estación de autobuses, lo cual puede ser una buena oportunidad de chequear precios de una manera cómoda. Lo normal es encontrar el cambio sobre 77,4 o 77,5.

Los dólares americanos son ampliamente aceptados especialmente a la hora de contratar trekkings, hoteles en las ciudades e incluso campamentos de alta montaña, así que no esta de más llevar unos cuantos por si acaso los necesitamos. Durante los treks no habrá posibilidad de obtener dinero en efectivo.

Como moverse por el país:

Uno de los puntos más incómodos del país es el transporte entre destinos. El transporte público es bastante reducido y se basa en marshrutkas: una especie de minibuses o furgonetas grandes que se limitan a cubrir tan solo los trayectos más comunes y que dan cabida a unas 20 personas sentadas, que pueden multiplicarse a nivel camarote de los hermanos Marx con gente de pie. Aunque algunas tienen horario fijo, muchas otras tienen que esperar a llenarse para ponerse en marcha.

Fuera de las mashrutkas nos quedan los taxis compartidos, que al igual que las mashrutkas esperan a llenarse para ponerse en marcha (a menos que alguien quiera pagar los asientos que faltan). Después estarían los taxis sin compartir, para llevarte a puntos específicos y por último y aunque pueda sorprender: los coches particulares. En un país como Kirguistán todo vehículo es un taxi en potencia y es normal ver a la gente local haciendo autostop en las carreteras para hacer tramos de su destino. El autostop se paga siempre, así que es recomendable acordar el precio antes de montarse.

Salvando la carretera entre Biskek y Karakol, el sistema de carreteras es en general bastante deficiente en la totalidad del país y los viajes son lentos y tediosos. hay que tener bastante paciencia para moverse. Trasladarse de Biskeh a Osh por carretera ronda las 12-13 horas y cruzar por mitad del país (por ejemplo en tramo entre Jalal-Abad y Naryn) puede ser una auténtica odisea.

Para el trayecto entre Biskek y Osh, en especial, es recomendable hacer el trayecto en avión interno. Alguna de las compañías que hacen este trayecto interno son: Air Manas (gestionada por Air Pegasus) y Air Kyrgyztan o TezJet pero dado que estas dos últimas tienen la web en cirílico y no tienen traducción al inglés no las pude usar y las acabe desechando.

¿Cómo organizar el viaje? ¿Puedo viajar por libre?

A pesar de las limitaciones del idioma (a menos que sepas ruso o kirguizo es complicado entenderse) es más sencillo moverse por el país de lo que uno pudiera imaginarse. Yo fui organizando todo el viaje sobre la marcha y no tuve ningún problema.

Quizás el principal punto clave para ayudarte a organizar el viaje son los puntos de CBT. Los CBTs (Community Based Tourism) surgieron cuando el país empezó a abrirse al turismo tras la disolución de la Unión Soviética en 1991 y se dieron cuenta de que carecían de infraestructuras turísticas para dar cabida y soporte a los visitantes. La solución que encontraron fue poner en contacto a los visitantes con las comunidades locales, de manera que fueran los propios locales los que proveyeran de alojamiento y manutención a los visitantes. De esta manera se pudo empezar a viajar compartiendo casa o yurta y utilizando a la gente de las poblaciones como guías de montaña.

A día de hoy el concepto a evolucionado y los CBTs están más institucionalizados y profesionalizados, a pesar de que son una organización a nivel nacional, lo cierto es que en la práctica funcionan de manera individual en casi su totalidad. Los CBTs suelen tener un edificio en las ciudades principales que incluye además de la propia oficina de información y turismo, alojamiento en habitaciones compartidas que hace las veces de hostel. Esto es especialmente útil para encontrar compañeros para compartir gastos de tours, trayectos, etc.

Mi experiencia con los CBTs ha sido bastante irregular a lo largo del viaje. El CBT de Osh fue excelente, con un montón de información, libros de rutas con fotos, perfiles de desnivel, etc… además de tener mucha información extra para otras zonas, totalmente recomendable. Me mantendría lo más alejado posible del CBT de Sary Mogol, por sus precios abusivos, sus trampas y engaños además que todo lo que se puede hacer en Sary Mogol se puede coordinar también desde Osh. Visité también en el CBT de Kochkor que realmente fue totalmente indiferente y dejo de prestarme atención cuándo se dio cuenta que solo quería información y que no iba a contratar ningún tour con ellos. Sensación similar al CBT de Karakol que se limitó a decir que no tenía ni idea de la ruta que le estaba preguntando al ver que tampoco tenía intención de contratarla.

En resumen, creo que no está mal pasarse a preguntar, pero dado que hay muchas otras oficinas de información y turismo en la zona es mejor no limitarse a los CBTs, ni grabar sus palabras (ni precios). Además dado que la mayor parte de la información que necesitaba era cómo llegar al comienzo y cómo regresar del final de la ruta, esa información os la pueden facilitar en casi cualquier sitio sin problema.

De cualquier manera a menos que necesitéis contratar un guía, porteador, caballo o alquilar algo de equipo de montaña, os iré dejando en las rutas (en sucesivos posts) la información necesaria para que podáis hacerlo sin preocuparos por ello. Siempre se puede preguntar en el alojamiento cómo llegar de un sitio a otro y normalmente ellos mismos te ayudan a gestionar el transporte. En resumen, los CBTs pueden ser interesantes, pero deberíais limitaros a considerar su información como orientativa y no definitiva.

Si queréis viajar por libre, solo necesitas saber si hay sitios donde poder alojarte a lo largo de un trekking (si vas a hacer una travesía de varios días) y cómo llegar al punto de salida y cómo regresar una vez terminado.

Y aunque no lo he comentado antes, en todas las oficina de los CBTS como del resto de oficinas turísticas podéis comunicaros sin problema en inglés.


Trekkings: yurtas, tiendas y homestays.

Hay varias maneras de organizar las excursiones y treks. Si dejamos de un lado las rutas de un día, para preparar un trek solo tendrías que averiguar si hay yurtas en las que poder quedarse y a qué distancia se encuentran. Dado que las rutas que he hecho son probablemente las más famosas del país, las etapas ya están más o menos definidas a partir de donde se encuentran las yurtas.

Quizás me estoy adelantando ¿Qué son las yurtas?

Las yurtas son la estructura básica habitacional de todo Asia Central. Son grandes tiendas de paredes redondeadas, construidas a base de una estructura desmontable que permite ser desmontada y trasladada en las estaciones cambiantes, por lo que han sido usadas por los pueblos nómadas desde hace más de 2000 años y se siguen utilizando hoy en día. Son alojamientos, sí, pero también cocina, salón, zona de juegos, zona de oraciones. Por la noche se extienden colchones y mantas en el suelo para poder dormir y se recogen por las mañanas para preparar la mesa para el desayuno. Las yurtas son los lugares a cuyo alrededor se desarrolla toda la vida de los nómadas y si, te puedes quedar a dormir en ellas.

Pero sin son nómadas… ¿Cómo encuentro las yurtas?

Realmente la población de Kirguistán ya es seminómada. Esto implica que se dedican a labores como el pastoreo durante los meses de verano en los que llevan a los rebaños y ganado a zonas más alta en la montaña en busca de pastos. Con la llegada del mal tiempo, bajan y se pasan esos meses resguardados en las ciudades. Durante la época de verano las yurtas vuelven a la montaña y suelen estar en las mismas zonas, así que se puede saber donde encontrarlas en los mapas que te pueden facilitar en cualquier CBT o oficina de información.

Las yurtas a día de hoy.

Especialmente en las zonas en las que el turismo empieza a frecuentar, se pueden encontrar varios tipos de campamentos con yurtas. El más básico, normalmente montados por CBTs sería lo más similar a un hotel. Una fila de yurtas separadas de una zona de comedor para alojar a la gente que va llegando. Cada yurta dan cabida normalmente a unas 6 – 8 personas.

Después tendríamos campamentos de yurtas más sencillos que son gestionados por los propios pastores/ganaderos. Normalmente suelen contar con dos o tres yurtas, una para la propia familia y otra para la gente que llegue como invitados, que no siempre tienen porque ser turistas, sino otros ganaderos o kirguizos que estén de paso.

Por último tendríamos a las yurtas sencillas que pueden encontrase perdidas por la montaña y donde vive la propia familia. Se puede pedir alojamiento en estos sitios también y esto implicaría compartir el alojamiento con la propia familia, pero puede ser mucho más limitado y especialmente según el número de personas que compongan el grupo.

El alojamiento se puede negociar por separado o bien incluyendo cena y/o desayuno. El precio suele rondar los 800-1000 Soms (alrededor de unos 12 – 13 euros) todo incluido. Normalmente en las yurtas se ofrece un recibimiento con un té y algo de comer, frutos secos, dulces, etc… Eso sí, es importante remarcar que a la hora de comer no hay opción de elección. Básicamente, la familia cocina un poco más de lo que pensaran cocinar según los huéspedes que tengan. El menú es el que hay. Esto deberíais tenerlo en cuenta si tenéis alguna limitación alimentaria.

Dormir en la yurta suele incluir el colchón en el suelo y mantas, pero aún así yo recomiendo llevar un buen saco, porque en muchas ocasiones vamos a estar por encima de 3000 metros y puede hace bastante frío. Las yurtas suelen tener en su mayoría una estufa en su interior donde se quema carbón, maderas o mierdas secas de sus animales y que cuyo calor las hace bastante agradables, pero no duran demasiado y a mitad de la noche vuelve a acechar el frío. Insisto. Buen saco.

Las yurtas suelen estar acompañadas por una construcción separada aproximadamente unos 100 metros que hace las funciones de letrina. Llamarlo construcción es en muchos casos optimista, limitándose la mayor parte del tiempo a un agujero en el suelo, alguna vez sin siquiera paredes completas, donde colocarse en cuclillas. No es lo más agradable, pero uno se acaba acostumbrando y además se valora mucho más cuando se encuentra uno una taza donde sentarse. Ay, los pequeños goces del viajar.

Homestays.

En ciertas ocasiones, las rutas pasan por pequeños pueblos. En estas ocasiones alguna de las casas suele ofrece alojamiento, cambiando yurta por paredes, pero el funcionamiento es el mismo, con el aliciente de quizás poder tener una ducha de agua caliente y la ya deseada taza de váter. Durante los treks que yo hice en mes y medio solo dormí dos veces en homestays asi que no es la opción más normal, porque generalmente se pasan por muy pocos pueblos.

Tiendas de campaña.

Sin lugar a dudas, una de las opciones más atractivas de todo un país donde se puede acampar prácticamente en cualquier parte. La opción más aventurera y la preferida de la mayoría de visitantes, que permite acampar junto a un campamento de yurtas y cenar/desayunar con la familia o simplemente tirar de autosuficiencia y llevar tu propia comida para llegar a algunos puntos que no se podrían alcanzar de otra manera.

Hay muchas, muchísimas rutas que solo se pueden hacer en esta modalidad, la de autosuficiencia. En este caso, suele ser recomendable o tener algún otro compañero para repartir el peso o contar con guía, porteadores o caballo para transportar el material. Tanto los guías, como porteadores, como caballo se pueden contratar en las oficinas de información o CBTs. También se puede alquilar todo el equipo necesario como las propias tiendas de campaña, cocinilla, gas, esterilla etc. En mi caso, viajando solo y por motivos de peso y costes, me limité a las rutas que podía hacer con yurtas o homestays.

Tiendas en alta montaña.

En algunos puntos de más alta montaña, como el campamento base avanzado del Pico Lenin, no hay otra opción de alojamiento que no sean los campamentos con tiendas de alta montaña. Básicamente son campamentos con hileras de tiendas de expedición, donde puedes quedarte a dormir y comer. Estas tiendas suelen tener un precio inicial (en el primer campamento base) de entre 20 y 30 dólares la noche que se incrementa según vayas alcanzando campamentos más elevados.

¿Es obligatorio llevar guía para los treks?

No. Pueden ser muy útiles para ir sin preocupación, pero no son obligatorios. Los recorridos por la montaña no están especialmente bien señalizados, pero se pueden utilizar un montón de aplicaciones móviles para moverte sin problemas.

Aplicaciones imprescindibles.

Una de las aplicaciones más populares para moverse por países extranjeros es maps.me, que te permite descargar y por lo tanto tener un mapa offline del país usando únicamente el gps, lo que es especialmente útil en zonas sin cobertura. De hecho muchos de las recomendaciones que te dan en los puestos de información suelen marcártelas directamente en esta aplicación. Las rutas de montaña también están marcadas, así que es tremendamente útil para hacer los treks.

Sin embargo y aunque sea menos popular hay una aplicación muy similar que os recomiendo muchísimo más, porque dispone de curvas de nivel, algo para mi imprescindible para planear la ruta, medir desniveles y hacer cálculos de tiempo. Esta aplicación es mapy.cz y para mí sería la principal para poder hacer treks sin guía.

Por último os recomiendo tener instalada la aplicación de traductor de google, porque tiene la función de traducir carteles, cartas de restaurantes, etc. Os recuerdo que prácticamente la totalidad del país está en cirílico, asi que una ayuda extra para al menos tener una idea de que se está pidiendo a un camarero puede ser tremendamente útil. No funciona perfectamente, pero basta con activar la opción de cámara, apuntar al cartel y se te traduce instantáneamente. Para esta opción sí que es necesario tener conexión a internet.

Viajar con seguro.

¿Es Kirguistán un país seguro? Definitivamente sí. Es además un país que permite viajar por libre sin necesidad de hacerlo en un grupo organizado, donde la mayoría de la gente es amable y ayuda al viajero a pesar de los evidentes problemas de comunicación. Escuché a algunos viajeros sentir algo de inseguridad en la capital, en Biskek, pero en lo que a mí respecta estuve paseando a todas horas y no tuve ningún problema. Tal y como lo explicaba mi amigo Pablo, el principal peligro que hay en Kirguistán es el caerte o tropezarte por los socavones que tienen las aceras pésimamente iluminadas en las noches.

Lo cual no quita que haya otro tipo de inconvenientes a la hora de viajar por el país, siendo las gastroenteritis el principal enemigo del viajero. Una amplia mayoría de los visitantes que me encontré durante mi recorrido habían sufrido algún problema estomacal especialmente en la primera semana de viaje. Yo sin ir más lejos, lo sufrí un par de veces acompañado además, como bola extra, de unas anginas. Si que os recomiendo hablar con vuestro médico de cabecera antes y viajar con antibióticos estomacales y para infecciones de garganta.

Es por eso, que al igual que siempre que se viaje al extranjero yo recomiendo viajar con seguro de viajes, que cubra todos los problemas tanto médicos como de otra índole que puedan surgir. Especialmente importante si vais a hacer trekkings por las montañas. Yo viajo con Intermundial y podéis usar la modalidad de seguro de Totalsport que cubre hasta 5000 metros de altura, algo perfecto para este viaje donde llegue a estar en el campamento base avanzado del Lenin Peak a 4500 metros. Os recuerdo además que si lo queréis lo podéis contratar en este enlace y usar el código CRONICAS10, tendréis un 20% de descuento.

Comida.

Kirguistán no es un destino gastronómico por definición, pero la comida aunque algo limitada es bastante buena (y lo digo a pesar de haber tenido un par de problemas estomacales durante el viaje). Tiene el aliciente de tener una gastronomía mixta, tanto de las propia kirguiza como de las rusa, vestigio de una época pasada.

Los principales platos que pueden encontrarse suelen ser el langhman (una plato de noodles con caldo), los manti (unas empanadillas tipo dim sum), shashlyk (el equivalente a un kebap a las brasas), el plov (que se llame plof a un plato de arroz ocn cosas siempre me encantó), el pelmeni (unos raviolis en sopa) y decenas de dulces. Casi todos estos platos vienen mayoritariamente con carne de cordero aunque a veces puede ser con ternera. El pollo apenas se encuentra salvo en raras ocasiones (sorprendentemente), mientras que el cerdo, al estar en un país mulsulmán, es apenas inexistente. El pescado también brilla por su ausencia.

¿Es un país apto para vegetarianos o veganos?

Kirguistán no es un país sencillo para vegetarianos y casi imposible para los veganos. Sin embargo conocí a algunos durante el viaje que con algo de planificación comprando en supermercados y cocinando ellos en las casas su propia comida, podían salir al paso. Afortunadamente en las principales ciudades: Biskek, Osh y Karakol hay opciones de restaurantes, pero durante los trekkings en las yurtas, la opción desaparece. A pesar de todo el turismo, en claro aumento, irá ampliando la lista de opciones en sucesivos años.

Ruta propuesta y alojamiento:

Hay infinidad de rutas y montañas por las que perderse. Teniendo esto en cuenta y siendo mi primera visita a este país, creo que las que he hecho han sido en parte las más populares y conocidas. Aún así salvando la ruta del Ala Kol, el resto las he caminado prácticamente solo y las iré contando y dando consejos en sucesivos posts, porque aunque yo las he hecho todas andando y algunas donde la mayoría de la gente las hace a caballo. Teniendo esto en cuenta este fue mi recorrido durante aproximadamente un mes.

Días 1 y 2.
Salida de España. Llegada a Biskek y vuelo interno a Osh.
Alojamiento en Osh: Salam Hotel.

Día 3.
Visitar Osh.

Día 4.
Traslado a Sary-Mogol (unas 4-5 horas en marshrutkas si no hay inconvenientes, que los suele haber)
Alojamiento en Sary-Mogol: Tilek Guest House.

Días 5 – 10.
Trekking Heights of Alay: alojamiento en Yurtas y homestays por el camino, tal y como están indicadas las etapas.
Retorno a Sary-Mogol: Alojamiento en Tilek Guest House.

Día 11.
Traslado al área del Lenin Peak en 4×4 y alojamiento en las yurtas de Tul Par Kol. Hay varios campamentos junto al lago.
La gente de Tilek Guest House también tiene sus propias yurtas allí.
Excursión de ida y vuelta al Lenin Peak Best Views.

Días 12 – 13.
Trekking hasta el campamento base avanzado del Lenin Peak atravesando el Traveller’s pass y vuelta. Alojamiento en el campamento avanzado del Lenin Peak en las tiendas de Ak-Sai Travel. Al estar en un campamento base para ascender al Lenin Peak, el concepto es distinto al resto del viaje. Hay varios de campamentos con hileras de tiendas en esta zona. El precio suele rondar los 30 dolares por noche (esto incluiría el aquiler de tienda que se puede repartir entre varios si viajais juntos, más la comida, cena y desayuno). Retorno a Tul Par Kol y 4×4 a Sary-Mogol.
Alojamiento en Sary-Mogol: Tilek Guest House.

Día 14.
Traslado a Osh. Viaje en marshrutka (4-5 horas). Normalmente sale a primera hora de la mañana.
Alojamiento en Osh: Salam Hotel.

Día 15.
Vuelo a Biskek y traslado en marshrutka hasta Kochkor (Para esto habrá que llegar a la estación de autobuses de Biskek desde el aeropuerto. La opción más sencilla es con taxi compartido).
Alojamiento en Kochkor: Tumar Guesthouse.

Días 16 – 19.
Trekking por Song Kol (este trek es muy variable y hay bastante gente que lo hace solo en tres días, aunque incluso podría hacerse en dos, pero merece la pena regalarse un día extra para disfrutar del paisaje de este lago a 3000 metros sin demasiadas prisas). Alojamiento durante el trek en las yurtas que se pueden encontrar por el camino. Retorno a Kochkor. Alojamiento en Kochkor: Tumar Guesthouse.

Días 20-21.
Traslado a Karakol vía Balikci (taxi compartido hasta Balikci y marshrutka hasta Karakol) y día de descanso en Karakol.
Alojamiento en Karakol: Yo me regale un par de días de descanso en el Altamira Hotel (necesitaba un poco de una habitación para mi con mi propio baño) pero si quereis una opción más asequible las habitaciones compartidas de Center Hostel están perfectas.

Días 22 – 25.
Trek de Ala Kol (subiendo por Karakol Valley y bajando por Altyn Arashan). Relamente el trekking se suele hacer en tres días, aunque yo tuve que usar uno más porque un día apenas pude avanzar por mal tiempo. Alojamiento en Yurtas y homestays según las etapas. Vuelta a Karakol.
Alojamiento en Karakol: Altamira Hotel.

Días 26 – 27.
Traslado a Jyrgalan. Excursiones de un día por Jyrgalan. Hay unas cuantas rutas que se pueden hacer y se Son aproximadamente dos horas de traslado desde Karakol, asi que si se coge la primera marshrutka se puede aprovechar el mismo día para hacer una de las excursiones.
Alojamiento en Jyrgalan: Ulan Guesthouse.

Días 28 – 29
Traslado a Biskek (vía Karakol) y ultimo día recorriendo la ciudad.
Alojamiento en Biskek: Interhouse Bishkek.

Día 30.
Vuelo de vuelta.

Como curiosidad todos los domingos hay un mercado de animales en Karakol, donde la gente de los alrededores (y por alrededores entendamos un concepto bastante amplio) se acercan a comprar y vender sus animales. Es un encuentro directo con el Kirguistán rural, tremendamente interesante. Si estais no dejeis de acercaros a verlo. Os recomiendo pillar un taxi y que os lleve como muy tarde a las 6.00 de la mañana (el transporte público comienza a las 8.00 y cuando llegueis ya solo quedarán hordas de turistas como tú).

Equipo:

Kirguistán es un destino de montaña y naturaleza, así que no te preocupes mucho si solo cargas la mochila con ropa para trekking, botas y palos. El tiempo es bastante cambiante, así que puedes pasar de tener que estar durante el día con pantalones cortos a abrigarte a tope por la noche. El chubasquero y una capa de agua para la mochila es imprescindible. Sí que es recomendable llevar si no dos mochilas al menos, otro bolso donde poder dejar lo que no vayas a usar en el trek en el alojamiento (todos suelen tener algun lugar donde dejar mochilas), como el resto de ropa, cargadores, etc.

En los treks no hay electricidad, así que aunque yo llevaba el móvil en modo avión casi todo el tiempo (el GPS para las aplicaciones funciona en modo avión) necesitaba cargarlo de vez en cuando, especialmente porque lo usaba para volar el dron. Así que os recomiendo llevar alguna powerbank. Yo llevaba esta y no tuve problema para tener tres cargas de móvil en cada trek.

Tampoco os deberían faltar pastillas potabilizadoras para el agua. En general Kirguistán tiene bastante agua disponible y es uno de los países que más reservas de agua tienen, pero la experiencia me dice que los estómagos extranjeros no toleran de primeras bien lo que sea que tiene. Además con las pastillas potabilizadoras sabes que podrás coger agua de casi cualquier sitio y hacerla potable sin problema.

Todo lo que es equipo de montaña se puede alquilar tanto en Osh como en Karakok como en Kochkor sin problema, asi que no os preocupes si os dejais u olvidais algo en casa. Si que os recomiendo que llevéis un buen saco con vosotros (por las noches puede hacer bastante frío) y unas zapatillas / chanclas cómodas para descansar los pies tras los treks. Hay que tener en cuenta que en las yurtas se está descalzo y calzarse / descalzarse para salir a cualquier cosa o ir al baño/letrina se simplifica con unas chanclas.

Por último si como yo, desconocíais practicamente todo de Kirguistán y queréis leer algo al respecto antes o durante el viaje, os recomiendo este libro: Sovietistán, de Erika Fatland. No habla solo de Kirguistán sino de todos los «Stanes» que componen Asia central. Es una radiografía magnífica para entender y dar luz a esta zona tan interesante del mundo.

Espero que estos consejos os valgan para organizar vuestro viaje si os animáis a conocer este país.

¡Si es así, buen viaje!

Como preparar un viaje a Kirguistán: Consejos y Ruta es un post de Ignacio en Crónicas de una cámara.